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La Unión Europea quiere prohibir el uso del sistema de reconocimiento facial

La Unión Europea quiere prohibir el uso del sistema de reconocimiento facial

Se supone que las nuevas reglas protegerán la privacidad humana. Esta prohibición será temporal, hasta que se introduzcan los documentos necesarios que evitarán abusos en este ámbito.

La Unión Europea puede prohibir el uso de sistemas de reconocimiento facial en lugares públicos debido al potencial de abuso de tales tecnologías. Sin embargo, esta prohibición será temporal, hasta que se desarrollen y se adopten medidas y recomendaciones para descartar cualquier colisión.

La Comisión Europea ya ha preparado las Propuestas relacionadas, informa Belta con referencia a Reuters.

La agencia tiene a su disposición un informe de 18 páginas de la Comisión Europea sobre el uso de sistemas de reconocimiento facial. Según el documento, se necesita un límite de tiempo para que la Unión Europea pueda desarrollar medidas para descartar posibles conflictos legales y posibles abusos de estas tecnologías. Antes de tomar una decisión final, la Comisión Europea tiene la intención de escuchar a todas las partes interesadas. En particular, se espera que la comisaria europea de Competencia y Desarrollo de la Economía Digital, Margaret Vestager, publique sus propuestas en febrero.

Según la Comisión Europea, la nueva normativa complementará la normativa vigente en la UE que protege los datos personales y el derecho a la privacidad.

La Comisión Europea cree que la prohibición debería durar de tres a cinco años; durante este tiempo, la comunidad podrá desarrollar una metodología para evaluar el impacto de estas tecnologías y medidas para reducir los posibles riesgos de su uso.

Al mismo tiempo, la Comisión Europea no descarta que los proyectos en el campo de la seguridad o la investigación científica puedan ser eliminados de la prohibición. Las nuevas reglas para el uso de sistemas de reconocimiento facial, como se indica en el informe, deberían afectar tanto a sus desarrolladores como a sus usuarios, y los países de la UE deberán establecer órganos de supervisión para controlar el cumplimiento de la legislación en esta área.